12.8.05

Thank for the music

Desde hace años, normalmente por estas fechas, recibo la llamada de un amigo a horas intempestivas. Cojo el teléfono y contesto. Solo escucho ruido. Me callo, pongo más atención y, efectivamente, me llaman desde el concierto de U2 o Radiohead. No dicen absolutamente nada, simplemente me llaman y colocan el teléfono lo más alto posible para que pueda escuchar unos minutos de canción.
Agradezco profundamente el detalle, no solo por el hecho de que alguien me dé la suficiente importancia como para recordar los grupos que me gustan, sino por acordarse en un momento que, por lo general, suele ser de orgásmico egoísmo.
Es una pena que mientras otros disfrutan, yo siga viviendo de las rentas, pero qué rentas...